La Cuaresma comienza, y con ella se abre un tiempo precioso para volver a lo esencial. El Miércoles de Cenizas no marca simplemente una fecha en el calendario litúrgico: inaugura un camino. Un camino en el que ponemos nuestros pasos, nuestras búsquedas y también nuestras fragilidades en las manos de Dios. No llegamos como personas resueltas, sino como comunidad real, diversa, atravesada por preguntas, luchas y esperanzas. Y es allí, precisamente allí, donde la Gracia nos encuentra.
Recibiremos la señal de la ceniza como recordatorio de nuestra humanidad compartida. Polvo somos: limitados, vulnerables, necesitados unxs de otrxs. Esa ceniza es al mismo tiempo anuncio. No anuncia condena, sino que anuncia una promesa. Nos recuerda que nuestra identidad no está sostenida por nuestros logros, purezas imaginarias o éxitos espirituales, sino por la Gracia que nos precede, nos abraza y nos renueva cada día. Sola Gracia: no empezamos este tiempo desde la exigencia, sino desde el regalo.
La Cuaresma no es un tiempo de culpa ni de espiritualidades tristes o vengativas. Es un tiempo de verdad y esperanza. Verdad para mirar de frente las injusticias que atraviesan nuestras sociedades, a nuestra comunidad, a nuestra iglesia, también con nuestras propias contradicciones. Esperanza para creer que Dios sigue obrando en la historia, incluso —y sobre todo— en medio de lo que parece roto (o de lo que quieren romper). Este es un tiempo para dejarnos convertir, no hacia una religiosidad más rígida, sino hacia un corazón más libre y disponible al amor sin condición.
Como comunidad luterana confesional y comprometida con nuestro tiempo, entendemos la conversión no como encierro, sino como apertura. Volver el corazón a Dios es volverlo también hacia quienes son marginados, empobrecidos, discriminados o silenciados. La Cuaresma nos llama a reconciliarnos, a reparar vínculos, a practicar justicia concreta. Nos invita a revisar privilegios, a compartir lo que tenemos, a escuchar las voces que incomodan. Porque el seguimiento de Jesús nunca es indiferente ante el sufrimiento del mundo.
Caminemos entonces estos cuarenta días en comunidad. Oremos, sirvamos, conversemos, cuestionemos, abracemos. Que este tiempo nos encuentre como Iglesia que no huye de la realidad, sino que la atraviesa con fe activa y esperanza encarnada. Que la señal humilde de la ceniza nos recuerde que somos polvo amado por Dios, sostenido por la Gracia, y enviado al mundo para amar transparentemente. Así comienza nuestra Cuaresma 2026: no desde el miedo, sino desde la fortaleza, la confianza y la búsqueda de la justicia.
Pr. Hernán Dalbes
Pastor titular Congregación San Lucas | IELU
MISAS DE CUARESMA 2026
MIÉRCOLES DE CENIZAS
Misa Vespertina, 18 de febrero 19:00hs.
1er. Domingo de Cuaresma – Domingo 22 de febrero
10:00hs. – Desayuno Comunitario
10:30hs. – Misa Dominical
2do. Domingo de Cuaresma – Domingo 1° de marzo
10:00hs. – Desayuno Comunitario
10:30hs. – Misa Dominical
3er. Domingo de Cuaresma – Domingo 8 de marzo
No tendremos Servicio presencial
A las 10:30hs la Reflexión del Evangelio estará disponible en YouTube.
4to. Domingo de Cuaresma – Domingo 15 de marzo
10:00hs. – Desayuno Comunitario
10:30hs. – Misa Dominical
5to. Domingo de Cuaresma – Domingo 22 de marzo
No tendremos Servicio presencial
A las 10:30hs la Reflexión del Evangelio estará disponible en YouTube.
Domingo de Ramos – Domingo 29 de marzo
10:00hs. – Desayuno Comunitario
10:30hs. – Misa Dominical






